¿Por qué Qatar involucró a España?

Una redada ordenada por la Fiscalía de Turín, contra grupos desimpatizantes de extrema derecha en el norte de Italia, dio recientemente un inédito resultado, la incautación de  20 armas sofisticadas, entre las que se encontraban lo último en rifles automáticos, numerosa munición, y lo que es más preocupante, un misil modelo Matra Super 530F de fabricación francesa y que forma parte del arsenal de pocos ejércitos del mundo.

Pese a que un inicio se llegó a decir que los extremistas detenidos por la tenencia de semejante arsenal mostraron simpatía por las milicias que desde hace 5 años pretenden la federalización de Ucrania y/o aproximarse a Rusia, sin embargo el jefe de la Policía de Turín ha negado este extremo y que quisieran utilizar el material incautado en suelo italiano contra enemigos políticos.

Según la Dirección de Asuntos Generales de Operaciones Especiales o DIGOS, el misil provendría de las Fuerzas Armadas de Qatar, para ser disparados desde sus Mirages F1 en los años 80 y habría sido adquirido por el neofascista Bergiolo para revenderlo y así ganar una cifra que rondaría el medio millón de euros.

Una vez conocidas, teóricamente, las intenciones de los detenidos, quedan en el aire una serie de preguntas bastantes preocupantes como porque manos pasó desde que salió de los arsenales del emirato del Golfo hasta que llegó a Bergiolo; y la más importante: ¿quién era el destinatario final del Matra Super 530F?

Por el momento se barajan como candidatos para recibir dichos misiles las milicias del gobierno islamista libio asentado en Trípoli, apoyado tanto por Qatar como por Turquía, ya que posee unos cuantos Mirages F1 pilotados por mercenarios o Irán, otro aliado qatarí, que se quedó con una flotilla de estos aviones que pertenecían a Iraq tras la Primera Guerra del Golfo.

Una vez determinado el origen del misil, el gobierno de Qatar ha comenzado a jugar al despiste, implicando a España, al afirmar que ellos vendieron el misil a otro país hace 25 años y desconocen cómo ha llegado a manos de un particular, siendo ese el año el que vendieron 13 Mirages F1 y 40 de estos misiles al Ministerio de Defensa dirigido por Julián García Vargas.

Sin embargo, ¿Qué interés tiene un país que ha sufrido los embates del terrorismo en vender un arma de semejante potencial destructivo a un conocido extremista relacionado con grupos radicales de diferente ideología y confesión religiosa que combaten en las provincias orientales de Ucrania?

Otro aspecto a tener en cuenta es que se fabricaron 4.000 misiles de este tipo que fueron a parar a un reducido grupo de ejércitos, siendo Qatar uno de los compradores y que estos solo vendieron a España 40, desconociéndose el destino del resto de Matra Super 530F que adquirió el emirato del Golfo Pérsico.

Si se confirman los anteriormente citados ( GNA e Irán) destinatarios finales del misil, la pista qatarí volvería a tener sentido ya que la venta mediante intermediario sería una forma de burlar el embargo de armas que pesa sobre ambos.

Y, es que, la ambición qatarí de tener una política exterior propia, fuera del marco común acordado en el seno del Consejo de Cooperación del Golfo, ha empujada a esta a apoyar a diferentes grupos extremistas y terroristas que suponen un peligro para la seguridad de los países de Oriente Medio y el Norte de África.

Tanto es así que desde 2017 diversos países de la región habrían roto relaciones diplomáticas con ellos por apoyar grupos armados que pretenden derribar sus sistemas políticos e incluso los qataries se han visto sometido a un bloqueo por parte de sus vecinos y a un amago de invasión detenido in extremis por el apoyo militar expreso de Turquía.

Por tanto estamos ante un caso complejo con implicaciones a diferentes niveles, ya que por un lado existe una red nazi-fascista europea con acceso a armamento de guerra como queda demostrado en esta redada y otras previas en otros países de la Unión Europea.

Por otro, que existe un número desconocido de misiles de procedencia inicial qatari, fuera de control, que podría ir a parar tanto a estados fallidos, a países sumidos en conflictos internos o bajo un embargo internacional de armas.

Y por último y no menos importante, que Qatar parece estar dispuesta a acusar más o menos veladamente a países con los que mantienen estrechas relaciones diplomáticas de comerciar en el mercado negro internacional con las armas que ellos les vendieron previamente.

Acerca de Iñaki Méndez

Licenciado en Derecho y Máster en Recursos Humanos y Relaciones Laborales. Colabora con diferentes medios de comunicación y think tanks, analizando el ámbito de seguridad, concretamente del terrorismo yihadista. Habla ingles, francés y catalán.

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