El tráfico ilegal de órganos: Una forma de esclavitud

El tráfico de órganos, un delito comunmente conocido y camuflado, es un fenomeno que ocurre cada dia en prácticamente cualquier parte del mundo. Antes de entrar en detalle en las dinámicas de esta práctica, es importante explicar correctamente qué se entiende por trafico de organos. 

En España, la reforma de la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, introdujo el artículo 156 bis, que tipifica el tráfico ilegal de órganos humanos. De acuerdo con la Ley, lo que se entiende por tráfico de órganos humanos es lo siguiente:

  • “La extracción u obtención ilícita de órganos humanos ajenos. Dicha extracción u obtención será ilícita si se produce concurriendo cualquiera de las circunstancias siguientes:
  • que se haya realizado sin el consentimiento libre, informado y expreso del donante vivo en la forma y con los requisitos previstos legalmente;
  • que se haya realizado sin la necesaria autorización exigida por la ley en el caso del donante fallecido,
  • que, a cambio de la extracción u obtención, en provecho propio o ajeno, se solicitare o recibiere por el donante o un tercero, por sí o por persona interpuesta, dádiva o retribución de cualquier clase o se aceptare ofrecimiento o promesa. No se entenderá por dádiva o retribución el resarcimiento de los gastos o pérdida de ingresos derivados de la donación.
  • La preparación, preservación, almacenamiento, transporte, traslado, recepción, importación o exportación de órganos ilícitamente extraídos.
  • El uso de órganos ilícitamente extraídos con la finalidad de su trasplante o para otros fines.”

Asimismo, la provocación, conspiración y proposición para cometer alguno de estos delitos tambien es susceptible de ser castigada por la vía penal. 

Radiografía del tráfico de órganos a escala mundial

El trasplante de órganos humanos de forma ilegal constituye una forma de esclavitud que afecta a los más pobres en todo el mundo. Es, en la práctica, un continuo tráfico clandestino que mutila a miles de personas en todo el mundo. Se les extraen riñones, corazones, pulmones, ojos, córneas, la piel, páncreas, los intestinos y un largo etcétera, y con ellos se genera una oferta que intenta satisfacer una  demanda que crece gradualmente cada año.Y es que, aunque es complicado estimar de manera exacta cuánto dinero produce el tráfico ilegal de órganos —comúnmente llamado “turismo de trasplantes”—se calcula que puede llegar a generar entre unos 840 millones y 1,7 mil millones de dólares.

Desde hace tres décadas, la problemática del tráfico de órganos figura en la agenda de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y es que, de los aproximadamente 120.000 transplantes que se realizan cada año en el mundola OMS estima que entre un 5% y un 10% son ilegales.Pero la cifra varía según las regiones. Es especialmente alta en Asia,donde hay unos tremendos niveles de desigualdad económica y social, por lo que muchos de los menos favorecidos se ven en la necesidad de vender sus órganos a los traficantes, que después los venden a pacientes de países ricos. También es relativamente elevada en Iberoamérica, principalmente debido a los niveles de corrupción de las Administraciones Públicas de varios países, a la pobreza y a la enorme debilidad de sistema judicial de algunos Estados.

A nivel de país, uno de los países que más destaca por este tipo de prácticas es la República Popular China. A pesar de que Pekín asegura que ha dejado de poner en el mercado los órganos de los presos ejecutados, los partidarios de trasplantes éticos rechazan esta afirmacion. Más alla de China, también destacan países como Mexico y Costa Rica, donde existe una auténtica red clientelar que involucra hasta a los profesionales de la salud. De hecho, Costa Rica es actualmente un país anfitrión de turismo de trasplantes, dado que en su territorio existen subredes de tráfico de órganos en las que participan los operadores de turismo, las agencias de viajes, hoteles, etc. Además, se sirven de los archivos de los pacientes que guardan los hospitales, y que les sirven para determinar qué personas son compatibles en función de lo que se necesite.

El mercado que rodea a esta práctica

El tráfico de órganos, que mantiene una estrecha relación con las redes de corrupción y de encubrimiento de delitos, tiene, como es de esperar, graves consecuencias en la salud de los que se someten a este tipo de actividad.

El presidente de la Sociedad Internacional de Trasplantes, Philippe O’Connell, ha resaltado el hecho de que entre un 40% y un 70% de los “turistas del trasplante” (quienes aceptan o donan órganos de manera ilegal) desarrolla al menos una complicación infecciosa y, entre un 20-50% de los mismos, una infección mortal. 

De acuerdo con los estudios de la OMS, en el mercado se paga por un riñón indio o africano entre 1.000 y 3.000 dólares. Por un trasplante de páncreas se llega a pagan entre 98.000 y 130.000 dólares, por un hígado 150.000, por un pulmón 150.000, por una córnea 30.000, por un corazón de 130.000 a 160.000 y por un riñón 62.000. Hablando en términos generales, según una publicación de Bloody Harvest, el precio medio de un órgano estaría entre 30.000 y algo más de 150.000 dolares.

Los países de donde proceden estos compradores de órganos son mayoritariamente Canadá, EE.UU., Arabia Saudí, Japón y Taiwán. Y los principales territorios exportadores de los órganos son, Kosovo, Chipre, Azerbaiyán, Egipto, China, Panamá, Pakistán, India, Filipinas, Rumania, Moldavia, Perú y Colombia. Tras leer los países que forman parte de este flujo se puede vislumbrar una clara certeza: los órganos van de los pobres a los ricos, desde el “mundo del Sur” hacia el Norte. 

En cuanto al órgano que más se comercializa, el broche de oro se lo lleva el riñón. Este órgano constituye alrededor del 75% del mercado ilegaldebido a la falsa creencia de que, por tener dos riñones, uno de ellos es completamente prescindible. La OMS calcula que cada año se venden 10.000 riñones en el mercado negro en todo el mundo, o más de uno por hora.

De acuerdo con el flujo presentado anteriormente, las zonas más pobres del mundo proveen riñones a Estados Unidos, Europa, Israel y Canadá. Según los estudios de David W. Tushaus, profesor de Missouri Western State University,en EE.UU. se trasplantan más de 15,000 riñones por año. Y solo el 60% de esos trasplantes son de riñones donados por personas que han fallecido recientemente. De hecho, actualmente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) está analizando situaciones en las que Estado Islámico, podría estar detrás de un modelo de negocio relacionado on la venta de los órganos de sus víctimas. 

Según la Organización de las Naciones Unidas,uno de cada 7000 riñones usados en el mundo para trasplantes proviene de niños secuestradosLa industria relaccionada solo con este órgano mueve unos 1,2 miles de millones de dólares cada año (teniendo en cuenta que el trafico ilegal global esta valorado en 1,7 miles de millones, como anteriormente se ha expuesto).

¿Por qué es tan alto el flujo de transplantes ilegales?

Parte de este flujo ilegal de órganos se explica debido a los fallos en los sistemas de donación de órganos legales de los países desarrollados. Cuando se analizan los tiempos de espera para recibir un trasplante en los países desarrollados, se puede entender mejor el comportamiento de la demanda de órganos por la via ilegal. En Canadá se estima que el tiempo promedio de espera para un riñón es de 4 años, y algunos llegan a esperar hasta 7 años. En Estados Unidos, el tiempo promedio de espera para un riñón es de 3,6 años, según indica la Fundación Nacional de Nefrología.

Ademas, en EEUU la lista de espera para un transplante se multiplicó exponencialmente entre 1990 y 2009, pasando de 20.000 a 100.000 personas. Según la OMS, aproximadamente 6.500 pacientes fallecen cada año esperando un trasplante en el mundo. En España, donde, de acuerdo con la Organización Nacional de Trasplantes, la lista de espera es de unas 5000 personas, aproximadamente un 10% fallece durante la espera.

Frente a esta situacion problemática que une las ineficiencias del sistema legal de donacion de organos y el aumento de la actividad del tráfico ilegal, han surgido movimientos que, como Life Sharers, son partidarios de legalizar el comercio voluntario de órganos mediante la introducción de incentivos para aumentar la oferta de órganos siguiendo una corriente capitalista pura

Soluciones innovadoras para disminuir el tráfico ilegal de órganos

Ante este totum revolutumsin ningún control efectivo por parte de autoridades internacionales, los economistas William Barnett II, Michael Saliba y Deborah Walkerquehan propuesto la siguiente serie de soluciones para acabar con el problema:

  1. El establecimiento de una cuantia económica que actuase como una compensación por la donación de órganos cadavéricos. A pesar de que esta practica esta prohibida, se podría estudiar un modelo por el cual las universidades (mayoritariamente de los países desarrollados, de acuerdo con el mapa anterior) estableciesen un sistema de remuneración para aquellos pacientes que decidan donar sus cuerpos a la medicina y que, mas uan de eso, donen sus órganos para aumentar la oferta legal en los sistemas nacionales de trasplantes. 
  2. El establecimiento de una cuantía económica que actuase como una compensación por la donación de órganos en vida. Tomando como ejemplo el estudio para el Journal of Economic Perspectives de 2007, Introducing Incentives in the Market for Live and Cadaveric Organ Donations, el Nobel de Economía Gary Becker y Julio Elías estimaron que una compensación de 15.000 dólares a un donante vivo eliminaría la escasez de riñones.
  • Establecer un programa basado en la reciprocidad, según el cual el individuo que se ofrezca como voluntario para donar un órgano tendrá prioridad a la hora de recibir uno cuando lo necesite. Este esquema incentiva la donación de órganos, al ofrecer al donante un potencial beneficio.
  • Continuar con el sistema de consentimiento para la fonación de órganos cadavéricos. Esta solución, que tiene relación con la primera, se practica en países como España, Italia, Austria y Bélgica, donde las leyes senalan que si una persona no ha manifestado explícitamente su objeción a que se donen sus órganos una vez muerto es que acepta que estos sean donados con fines médicos.

Por ultimo, si ponemos una mirada distante hacia el futuro, desde el Protocolo de Palermoadoptado por las Naciones Unidas en Italia en el año 2000, la conciencia internacional sobre este tema ha ido ganando terreno. En 2008, un grupo actores clave en la lucha mundial contra el tráfico de órganos se reunió para formar la Declaración de Estambul, creó nuevas definiciones sobre el tráfico de órganos y el turismo de trasplantes, y desarrolló prácticas prometedoras para abordar el comercio de órganos. Además, el Consejo de Europa adoptó un Convenio contra el Tráfico de Órganos Humanos en 2014, que entró en vigor en enero de 2018. Este supuso un avance fundamental, ya que se trata del primer mecanismo legal con una definición coordinada a nivel internacional del tráfico de órganos.

En este tema ha intervenido incluso el Vaticano, representante máximo de la postura de la Iglesia Católica, tras celebrarse en el 2017 la Cumbre sobre el tráfico de órganos, organizada por la Academia Pontificia de las Ciencias en el Vaticano.  En esta cumbre se trató el asunto del tráfico de órganos y el turismo de trasplantes, y se reunió a expertos de más de 50 países del mundo. Durante la cumbre, el Papa Francisco I considero que este problema “se trata de un flagelo a escala global derivado de la trata de personas, el cual supone otra forma moderna de esclavitud”.Asimismo, el Papa puso como uno de los objetivos de su pontificado erradicar este tráfico.

Si algo hay claro hoy en día, es que se sigue desconociendo el alcance real del tráfico ilegal de órganos, que abarca muchas dimensiones. Así las cosas, es imprescindible que esta práctica se añada a los programas de estudio e investigación relacionados con la trata de personas, a fin de ampliar la información sobre ella y encontrar maneras de erradicarla.

Acerca de Enrique Fernandez de Frutos

Reader Interactions

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *